Obsession


No la pude ver en el pasado Festival de Sitges y tenía curiosidad. Curosidad satisfecha. A veces intuyes intereses personales afines a tu trayectoria y te equivocas. Obsession es uno de esos errores que no sé si son permitibles ya con mi poco tiempo diario y mi experiencia.

Los orígenes del concepto me interesaban, y mucho. Porque obsesiones cotidianas forman parte de nuetra subjetividad y son prácticamente imposibles de gestionar. Acudimos a amigos, psicólogos, psiquiatras y al final o estamos enfermos de manual o es que no tenemos la inteligencia para gestionarlas. El amor platónico hacia el otro es un origen interesante. A partir de aquí, entiendo que estamos en el género fantástico y lo que va poco a poco armándose es una trituradora maquievélica de mujer que los va aniquilando a todos. No pasa nada, habría podido hacerse de diferente manera, seguro, pero las elecciones son éstas. A pasar página

Pero quizás haya válido la pena. Por el desubrimiento de otro nombre, esa chica joven Inde Navarrette que me encanta. Sin ella, Obsession queda en agua de borrajas, en nada, en fracaso estrepitoso. Hab´ra que ver como evoluciona pero Inde tiene el talento, la fuerza, el coraje y la belleza armada para estar presente en el futuro de la industria.

Por tanto, Obsession se convierte en mi imaginario colectivo en un despliegue interno de lo de siempre, mi obsesión por seguir lo que creo que me va a gustar. No sé, quizás me hago mayor ya.

La Odisea


La Odisea es el punto de llegada a todo lo que necesitamos. Es entender al fin que la descarga emocional y el lastre soltado a través del camino era necesario. Es la explicación contundente y el aviso premonitorio que lo que importa no es lo que cada día deseamos. Lo que importa es llegar a ïtaca sano y salvo, conseguir ver el sol y la luna de la tierra que amas, abrazar de nuevo a la sangre más querida, eliminar prejuicios y rivales psicológicos para inicar la retirada más calmada. La Odisea no es búsqueda, es lucha y supervivencia, orgullo y coraje, alma y corazón. Es no olvidar nunca las raíces de lo que creamos, las referencias en las que encontramos cobijo. La Odisesa es una obra mayúscula, inalcanzable, inigualable.

Christopher Nolan vuelve a demostrarnos que no hay sueños imposibles. Volcar en las pantalla esta historia es conseguir las credenciales del legado perpetuo, es pensar en lo que necesitamos como sociedad y darnos el respiro necesario. Mat Dammon y Anne Hathaway son el faro y la guía espiritual de esta biblia cinematográfica. Nos devuelven la esperanza en el trayecto, en la búsqueda de la felicidad más íntima, en el respeto por las leyes más intangibles del universo. Las credenciales de la vida.

Porque La Odisea de Nolan es una historia de amor, del amor más puro que necesitamos en la locura y el despropósito de la hiper individualizada y engreída maquinaria del capitalismo. Nos creemos super importantes y super profesionales y super responsables y lo que nos recuerda La Odisea es somos sers humanos, únicos, individuos con unos superpoderes más alla de lo sobrehumano, pero somos una persona en búsqueda contínua, perdidos y muchas veces no encontrados, solos. Porque no tenemos referencias coherentes ni excelentes, solo tenemos quejas y deseos de felicidad inmediata. La Odisea nos vuelve a dar la pista clave para hallar la solución. No sé si seremos capaces de asimilar, al menos podemos intentarlo.

Caso 137


Es innegociable entender los procesos administrativos para entender muchas de las cosas que suceden a los ciudadanos. Y cuando se trata de violencia y/o delitos mucho más. Todo es infinitamente difícil y por mucha inteligencia artificial que ayude, la persistencia y el buen hacer de las personas humanas marca la diferencia.

Caso 137 es un ejemplo magnífico de investigación policial paso a paso, cuidando todos los detalles que llevan a la conclusión final del veredicto. Y trasladarlo en imágenes y ritmo visual es una de las cualidades que siempre ha destacado mikasweb en este tipo de películas. Aquí el motivo es la agresión injustificada de un grupo de policías a chicos dearmados y las lesiones cerebrales que causaron en uno de ellos. Caso real, en París. Pero podría ser en cualquier lugar del mundo. La vergüenza del poder de las armas y la ocultación y defensa de un corporativismo arbitrario que no reconoce el error cuando existe objetivo y plasmado.

Caso 137 es por tanto además una película valiente, que se expone al repudio de unas instutuciones del orden público que discurre por la línea fina del descontrol más acuciante. Porque las consecuencias que este chico sufrirá de por vida no son admitidas por nadie. A veces simplemente con un «hemos cometido un error, os pedimos disculpas», ayudaría a encajar más todo lo real. Sin embargo al contrario, la maquinaria convierte a la víctima en casi culpable.

No dejemos de luchar nunca por la verdad. Caso 137 es un ejercicio de verdad pura y transparente.

Cinema Truffaut


Girona o Gerona, o lo que sea esta ciudad o provincia o pueblo, se ha quedado sin cine en versión original. Se ha quedado sin el Cine Truffaut. Se lo han liquidado. Los partidos políticos que hace unos años clamaban por la independencia de un territorio, las mismas siglas, las mismas miopías, las mismas momias conceptuales que solo hacen que pensar en cash, en el dinero que pobrecitos dejan de ingresar las arcas de su tan querida tierra. Unos borregos.

Intentas averiguar lo que ha pasado, si hay algún conato de objetividad, y sales corriendo. Que si un concurso público, que si una concesión a una empresa de Cambrils. De Cambrils, sí, provincia de Tarragona. Que si un recurso administrativo por parte de la Associació de Crítics de Cinema para impugnar el concurso. Que si el alcalde les pide el favor a la Associació que lo sigan gestionando mientras todo se resuelve. Que hasta aquí hemos llegado, y después de 25 años trayendo películas diferentes la Associació ha dicho basta y ha cerrado la cremallera. Cine cerrado.

Equipamiento público dicen. Sí, y reformado. Precioso. Obras que duraron también un tiempo y dejaron sin circuito cinéfilo. Habrán costado dinero. Quizás necesitan recuperarlo. O quizás tienen amigos en Cambrils, o quizás alguien inculto y de poca sustancia quiere más cine catalán, más cine de una industria hecha trizas por ellos mismos, el Audiovisual Catalán dicen, me río y mucho.

Girona o Gerona, o como queréis llamarla, se queda sin Cine Truffaut. Se queda sin programación en versión original. Se queda sin la poca gente, mucha gente mayor y jubilados, que a nadie le importa, que iba de vez en cuando a disfrutar sus películas. Se queda sin los niños que accedían al pequeño Truffaut. Se queda sin alma cultural. Se queda sin nada. Porque a los políticos esta gente les importa una mierda, no provocan negocio. Lo que querrán es abrir salas quizás para todos los guiris que se pasean por la ciudad que tienen en sus países salas repletas de buenas películas. A lo mejor dan algún partido del Barcelona y así rematamos la jugada, todos al Camp Nou a través de la pantalla.

Vergüenza cultural de gestores analfabetos. Iros a vuestras casas de platja D’Aro a tomar el sol, da igual, seguir cobrando la pasta de los usuarios que se gastan 6,50 en el cine. Me da igual. Como si os queréis fabricar un cine a medida para vosotros y para vuestras familias. Es que nos da igual. ¿Sabeís porqué? Porque la cultura y la inteligencia siempre gana, siempre crea autoestima y siempre crea credibilidad. Y quien ataca a la cultura es un cero a la izquierda, a la derecha y un poca pena.

No nos ganaréis, porque el Cine siempre triunfa.

Clint Eastwood


Es muy difícil decirle adiós a Clint Eastwood. El tiempo se nos cierra encima como un huracán y no decimos muchas veces lo que pensamos y sentimos. Y llega todo muy rápido. Da vértigo. Da miedo. Da desasosiego. Pero en este caso el legado que nos deja Clin Eastwood es algo de otra dimensión. Inalcanzable para nadie. Una pureza y una sutileza en los engranajes fílmicos que dejan sin respiración. Una música y unos acordes que nos llevan a recordar de un flechazo todas nuestros momentos más importantes de nuestras vidas. Unos movimientos de cámara elegantes, rítmicos y sin fisuras.

Cuando echo la mirada atrás de este blog tan personal me enorgullece encontrarme con las líneas y caminos trazados por Eastwood. Me quedo tranquilo al pensar que están ahí, para mis seres más queridos, para si en algún futuro puedan compartir conmigo lo que yo viví con sus películas. Para sentir tanto, y tan profundo, y tan dentro de uno mismo que es el motivo de sentirse vivo.

Hacía algún tiempo que estaba alejado del primer plano y ya se suponía que su edad podía no perdonar. La noticia de su adiós se estaba preparando pero no por ello deja de doler. Queda un vacío espiritual en la mirada de mikasweb al cine y en la espera que me hacía latir esperar su próximo trabajo.

Este es mi muy humilde homenaje a una leyenda. Con mucho amor, gracias de nuevo por todo. Descansa en paz.

Salvador


Salvador es el mejor trabajo de Daniel Calparsoro. Siempre intenso en sus planteamientos, aquí tiene el espacio y tiempo suficiente para presentar todas sus credenciales. La búsqueda del sentido en el odio sin sentido, la lucha de clases, la corrupción política, el héroe machacado que es dejado solo por el sistema, las adicciones más corrosivas, el lenguaje y formas soez y fuera de lo común de personas que engañan por delante y por detrás. En Salvador la excusa ideal es el orgasmo que produce en ciertas personas la violencia sin cuartel, el desprecio al prójimo, el machismo, el maltrato de género. Pero en Salvador hay esperanza, existe el camino que Calparsoro encuentra en Luis Tosar. Magnífico en su interpretación, excelente en la contención emocional.

Salvador es una llamada de socorro para todos nosotros, para una sociedad que necesita no corromperse, mantenerse a flote con personas que encuentren el camino y se ayuden. Hay una cena en el chalet donde se mueven los hilos del poder en la que todo encaja. Porque al final se necesita coraje, autoestima y valor propio para responder a la pregunta de los fascistas que creen dominarlo todo con su dinero manchado de falta de escrúpulos. Es una simple pregunta. Es si vas ayudar a seguir con lo que está sucediendo o no. Y Luis Tosar responde que no. Ya está. Fin de la ecuación. Iros a la mierda.

La vida necesita encontrarnos en la lucha sin cuartel para defender los valores del compromiso, la paz y la libertad. Necesitamos ser salvadores. Necesitamos cultura. Necesitamos educación. Nos necesitamos

Muy Lejos


Cuando pasan los años, recuerdas los momentos y espacios de tránsito que viviste y los asocias a sensaciones y emociones. Muchas veces mucho más los que están muy lejos en el tiempo.

Muy Lejos es una película fiel, sincera, honesta, transparente y minuciosa. Quirúrquica diría yo. Del proceso, difícil a veces, de soltar raíces, quizás lastre y empezar de cero. Mario Casas es el hijo y hermano que se adentra en el descubrimiento de la soledad íntima como inmigrante europeo. El retrato de un territorio como Holanda, con sus bicicletas, canales, pisos compartidos, restaurantes nepalís, amigos sin papeles, trabajos de quita y pon, fiestas transfonterizas… es cien por cien real y humano.

Es el marco perfecto para recordar que el tránsito a la vida adulta de tantos jóvenes a la deriva requiere de valentía primero, resilencia segundo y amor tercero. Creer en uno mismo y respetar a los de fuera y a los de dentro es el valor más alto de la autoestima bien construida. Muy lejos es también una bofetada para los borregos nacionalistas que empiezan su discurso diciendo que los «otros» son un poco inferiores. Discurso racista de piel, racista de clase y racista de mentalidad. Que se mueva un poco, que dejen la mochila e intenten marcharse lejos de casa a ver como y quién los sostiene.

El mundo necesita buenas personas. Necesita que nos entendamos y que en la medida de lo posible nos ayudemos. Muy Lejos es una aguja en un pajar sí, pero al menos pincha.

Proyecto Salvación


Claro. Lo que la sabiduría de la crítica dirá. Holywood al poder. Otra superproducción. Condenada a fabricar dinero. Con todos los ingredientes. Un Ryan Rosling pletórico, el héroe solitario que puede salvar al mundo, naves espaciales, extraterrestres, preguntas sobre el más allá, dudas sobre el futuro del planeta. Humor y drama, risas y lágrimas. Toda la coctelera ahí metida. De lleno, apuesta segura. Éxito de taquilla total.

Y mikasweb pregunta ¿y qué? ¿Cuál es el problema? Porque hablamos de llenar las salas, de cine en pantalla grande, de llevarnos a toda la familia a que descubran el encanto y la magia de la sala grande a oscuras. Proyecto Salvación es un acierto brutal, una marca en la carrera, una estrofa me atrevo a decir entre ET el Extraterreste e Interstellar, palabras mayores. Proyecto Salvación nos permite estar más tiempo y no decir adiós tan rápido a nuestro amigo ET y nos permite no sufrir tanto con el viaje de Interstellar.

Pero además Proyecto Salvación nos vuelve a recordar que siempre podemos salvarnos. De todo y de todos. Necesitamos trabajar en nosotros, aceptarnos, buscar ayuda y respetar al otro que nos respeta, no al otro que nos amarga. Necesitamos ser valientes. Y no hace falta salvar al mundo ni al planeta ni la atmósfera ni al cambio climático. A lo mejor es empezar por saber qué es lo que queremos y decirlo en voz alta y hacerlo. Sin miedo.

Proyecto Salvación es una parada necesaria en el camino. Disfrutemos de ella sin ataduras.

The Pitt


Silencio. Sin banda sonora. Solo conversaciones. Solo ruido ambiental. Solo desarollo de las horas. Una hora tras otra. Capitulo tras capitulo. 

Noah Wyle y Katherine LaNasa son los comandantes del ejército de médicos que luchan por la supervivencia personal.  Que luchan para salvar vidas. En un mundo oscuro, traidor, capitalista, racista, repleto de adicciones… Ellos están ahí. Cada segundo, minuto y hora. Ellos están.

The Pitt es una serie descomunal. Un homenaje muy necesario a toda una profesión a la que exigimos lo máximo y olvidamos lo que sufren. The Pitt es un viaje a través de las claves de un liderazgo sólido, emocional y vinculante. The Pitt es una producción que debería verse en el primer día de clase de todas las escuelas de negocio que forman a jóvenes obsesionados con hacer dinero.

The Pitt no tiene trampas. No hay adrenalina superflua de holywood, ni super efectos especiales, ni rollos ni sexo en habitaciones oscuras del hospital. No hay violencia gratuita.

The Pitt es un monumento a la honestidad, no es necesaria que la vea alguien para distraerse. No distrae, te atrapa para reconducir a un diálogo interior siempre necesario para mikasweb.

The Pitt es la serie dramática del año. La ganadora, sin lugar a dudas.

Los Domingos


El increíble mérito de Alauda Ruiz de Azúa y todo el equipo de Los Domingos es haber conseguido filmar una historia con tanta precisión quirúrgica, tan compleja y llevada a la mejor analítica. Tan bien pensada, diseñada, ejecutada y conseguida. Porque todos los puntos de vista necesarios aparecen alrededor de Blanca Soroa cuando decide escoger el amor de Dios y entregarse a la religión y a las monjas de clausura. Y no va ser mikasweb quien rompa esta premisa hablando a través de su subjetividad. No hay trampas. Solo diferentes visiones. ¿Alguna ganadora?

Los Domingos es un regalo para el espectador. Es una radiografía precisa de un ecosistema concreto. La educación en centros privados religiosos, las charlas de los profesores, la celebración de la misa de Los Domingos, la familia de tres generaciones, el despertar a la vida adulta de una generación de chicos y chicas bien protegidos. Una radiografía en color pausado de nuestro país. Una radiografía que transita entre el blanco y negro hacia los colores más abiertos. Una radiografía que todavía existe.

Y en medio del contexto, se alza Patricia López Arnaiz, una actriz mayúscula. Una mujer en Los Domingos liberada, culta, bella, harta de su matrimonio y guardián del futuro para sus sobrinas. Una mujer que ejerce de correa de transmisión, de válvula de escape para el público y seguro para la propia Alauda Ruiz de Azúa. Una mujer luchadora que entiende lo que sucede pero no el porqué sucede y está sola para quitar las máscaras. Una mujer que nos lanza el aviso que necesitábamos al final de Los Domingos.

Y es algo tremendo, es un «no quiero todo lo que ha sucedido para mi hijo». Ahí está la victoria de Los Domingos.